Con la expedición de la Resolución 866 de MinTic y Minsalud, el mundo de la digitalización llega al sector salud para mejorar su atención a los colombianos.


La nueva reglamentación obliga a que los prestadores de salud adopten el modelo de interoperabilidad de la Historia Clínica Electrónica, aseguró Dorian Rallón, presidente de Biofile.

“Con la resolución 866 del 20 de junio de 2021, la revolución mundial de los datos, que se extiende a gran velocidad en todos los niveles de la economía, llegó a nuestro sector de la salud. Los datos son cruciales en la atención de los pacientes, pero en nuestro país a menudo son de difícil acceso. El resultado de información incompleta o de baja calidad se traduce en mayor tiempo de espera en la consulta y demora en tratamientos y operaciones importantes” dijo Dorian Rallón, presidente de Biofile.

De acuerdo con un reciente estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en los últimos cinco años se han generado más datos científicos que nunca y específicamente los sanitarios constituyen cerca del 30% de los almacenados en el mundo.

Para el presidente de Biofile, plataforma tecnológica que desde hace 10 años desarrolla soluciones para la consulta y administración de datos de pacientes y procesos administrativos del sector salud, “En Colombia falta mucho camino por recorrer para consolidar estas bases de datos, pero contamos con la tecnología, el conocimiento y ahora con la normatividad que nos permitirá avanzar rápidamente”.

La resolución 866 se refiere específicamente a la Historia Clínica Electrónica, lo cual supone un avance más que significativo para salud y la prestación de sus servicios en el país. Sin embargo, la interoperabilidad es una poderosa herramienta que además permite ahorrar costos, tiempos y trámites de manera integral a médicos de todas las especialidades, instituciones de la salud, odontólogos y hasta empresas e instituciones deportivas y estéticas que cuentan con consultorios, porque integra los procesos administrativos, de agendamiento y de seguimiento a pacientes.

Según Dorian Rallón, lo más importante a la hora de elegir un modelo de interoperabilidad es:

  1. Verificar que cuente con el estándar internacional HL7 (Health Eleven Seven), aprobado por el Instituto Nacional Estadounidense de Estándares (American National Standards Institute, ANSI), que facilita el intercambio electrónico de información clínica.
  2. Verificar que cuente con el estándar ISO 27001 el cual asegura los procesos de custodia de la información en su estructura, administración y uso.

“Cabe decir que una de las principales razones por las que los médicos no invierten en tecnología es por considerarla muy costosa, sin embargo, esta creencia es fruto del desconocimiento ya que existimos empresas con los más altos estándares de calidad, la experiencia requerida y el costo adecuado a las diferentes necesidades” comentó el presidente de Biofile.

“Otra de las ventajas que supone la Historia Clínica Electrónica, la cual debe estar implementada a más tardar el 5 de enero de 2025, es que le permite a los hospitales, las EPS y a las ARL cruzar la información con los operadores de la salud y asegurar los pagos y los procesos de auditoria, disminuyendo sus costos”, puntualizó Rallón.

Biofile, cuenta en la actualidad con más de 1000 clientes del sector salud a nivel nacional para los cuales desarrolla soluciones de interoperabilidad y desde el 2011, mucho antes de que se dieran los primeros pasos para reglamentación de la Historia Clínica Electrónica, viene trabajando en este sentido con diferentes empresas en el territorio nacional.