Radiografía de los delitos cibernéticos en el sector financiero colombiano


El sector financiero mundial está inmerso en una tendencia irreversible de innovación: los bancos están invirtiendo grandes sumas de dinero y esfuerzos en nuevas tecnologías para sumarse al tren de la revolución digital. La digitalización ya ha demostrado grandes beneficios para las entidades y sus clientes, haciendo posible desde el big data, la IA, blockchain, hasta los pagos sin contacto o a través del móvil. Sin embargo, en la otra cara de la moneda, existe también un rápido crecimiento de los delitos tecnológicos.

En este contexto, el Congreso Segurinfo Colombia 2019, reunió a empresarios de compañías como ACH Colombia, Manage Engine, Microsoft e IBM Security, que están implementando e invirtiendo en tecnologías que les permitan reducir la mayor cantidad posible de crímenes cibernéticos, con el objetivo de discutir, entre otras cosas, sobre el cuidado de los datos y la información personal de los usuarios.

De acuerdo con datos de la Superintendencia Financiera, en el país se presentó un incremento en la cantidad de transacciones virtuales, alcanzando en el primer semestre del año 1.667 millones de operaciones por medio de las aplicaciones móviles y 852 millones por internet, doblando así el número de transacciones del año anterior en cajeros automáticos, que alcanzaron 452 millones.

“En ACH Colombia entendimos que el entorno financiero está cambiando a una velocidad nunca antes vista y todas las entidades de la banca son cada vez más susceptibles a hackeos y fraudes. Es por esto que con nuestro modelo de gestión de riesgos cibernéticos estamos reinventándonos constantemente para asegurar que todos nuestros servicios provean una estructura que controle y evite los ataques en cada plataforma”, aseguró Gustavo Vega, presidente de ACH Colombia.

Una de las promesas de valor que todas las entidades financieras están ofreciendo a sus usuarios es la garantía de que sus saldos y datos estén totalmente protegidos y se están usando de forma adecuada, asegurando que sus plataformas sean lo suficientemente sólidas para resistir cualquier riesgo cibernético.

En Colombia, la situación es llamativa. De acuerdo con datos de la Cámara Colombiana de Informática y Telecomunicaciones (CCIT), en 2018 fueron denunciados 21.687 casos de ciberdelitos, lo que equivale a un incremento del 36% frente a 2017. Cada día se denuncian 60 nuevos casos por ataques cibernéticos a ciudadanos y empresas.

Asimismo, el 25% de los ataques cibernéticos son hechos a entidades financieras. Además, los ataques a tarjetas de crédito aumentaron 212%; las fugas comerciales, 129%, y las aplicaciones maliciosas, 102%. La tasa de denuncia sigue siendo baja: solo el 3% de los afectados reporta estos casos ante las autoridades.

Es así como el sector financiero se convierte en una de las industrias más vulnerables a este crimen. Por esta razón, el Gobierno Nacional, las entidades y otros jugadores del ecosistema bancario están trabajando juntos, integrando diferentes herramientas para el control del manejo de información y del capital de los colombianos.