¿Hacia dónde va el marketing y cómo adaptarse? Aric Dromi en EXMA 2019


Aric Dromi es un israelita que se define como disruptor, futurólogo y filósofo digital. Es fundador del ‘think tank’ tecnológico TEMPUS.MOTU y asesor de grandes compañías a nivel mundial y del gobierno sueco, donde reside actualmente.

Dromi llega a EXMA 2019 a contarle a los asistentes, en cinco grandes lecciones que él mismo ha aplicado y a través de las cuales ha catapultado su éxito, cómo encontrar nuevas formas de pensamiento y cómo esta metodología puede ayudar a avanzar en la investigación filosófica y los campos relacionados a la innovación y la tecnología:

1. La innovación es un ecosistema, no un título de trabajo. El punto aquí es que las cosas no suceden por sí solas. La innovación no puede concebirse a ella misma, El cambio viene de abajo hacia arriba o de afuera hacia adentro, no de arriba a abajo. Cualquier cambio que venga desde arriba debe estructurarse como una estrategia, no como un proyecto.

2. Innovación sin creatividad e invención es igual a lo que se tiene en la actualidad, es decir, lo mismo de lo mismo. ¿Los empresarios, ejecutivos o emprendedores están permitiendo una verdadera creatividad e invención en su organización? Esto no ocurre con frecuencia, actualmente los líderes simplemente actúan rápidamente sin espacio para la creatividad y la invención.

3. Enfocarse en aumentar un modelo de ganancias básicas, y olvidarse de cómo atraerlo y defenderlo, nunca brindará las herramientas y los conocimientos técnicos para expandir el modelo de negocio soñado. Si el foco está en cuán rentable es el negocio hoy, la organización no será productiva mañana.

4. Hacer lo que los demás hacen es participar en un cambio repetitivo. Perseguir únicamente el objetivo final hace que se olvide el proceso y se pierden las recompensas de ese caminar que también enseña. En esencia, las organizaciones merecen lo que obtienen de esta revolución industrial si no se mueven, si no se perturban.

5. Nunca se puede mirar hacia el futuro usando los ojos del ayer. En cierto modo, esto resume las anteriores lecciones. El miedo es el engendro de la ignorancia. Hay que aprender del pasado, estar presente en el momento y dejar que esa percepción permita que los líderes piensen de manera diferente sobre el futuro.