Tips para Aliviar y Tratar las Quemaduras de Sol


Por Laura Chacón-Garbato, directora de capacitación de productos de nutrición externa de Herbalife

Si disfrutaste estar al aire libre en tus vacaciones de Semana Santa, entonces es muy probable que cuando ya estas culminan, tu o algún miembro de tu familia esté experimentando la molesta sensación de las quemaduras por el sol. ¡Y vaya que son difíciles de olvidar! El dolor, el enrojecimiento, la piel pelándose… todo un desastre. Lo que siempre buscamos después de tener una quemadura de sol es alguna manera de aliviar la piel.

Exponerse al sol sin ninguna protección es una de las causas principales que provoca daños a la piel, envejecimiento prematuro e incluso cáncer de piel. Pero seamos realistas, incluso quienes tenemos mucha precaución al protegernos la piel contra los rayos dañinos UVA y UVB, en ocasiones cometemos errores. Y cuando tenemos una quemadura de sol, de verdad que afrontamos las consecuencias. Por lo tanto, si te olvidaste de descansar bajo la sombra, si se te olvidó usar protector solar o si simplemente olvidaste re-aplicarlo cuando estabas en la piscina, estos son algunos consejos que le ayudarán a aliviar la piel:

Si tienes una quemadura de sol…

¡Retírate del sol de inmediato! Mientras más tiempo esté expuesta la piel, más grave puede ser el daño. Exponerse demasiado al sol puede aumentar las probabilidades de desarrollar cáncer de piel. Busca sombra inmediatamente. Fíjate si tu piel tiene ampollas. Si es así, debes considerar buscar atención médica.

Nadie quiere arruinar sus planes de Semana Santa debido a las quemaduras de sol. Sal y disfruta. Sólo recuerda cubrirse y mantenerse bajo la sombra, usar protector solar con FPS 30 de amplio espectro y aplicarlo varias veces a lo largo del día. Si tu piel empieza a ponerse roja, busca la sombra. ¡Existen muchas actividades divertidas que puedes realizar en lugares cubiertos!

Refréscate
Si sientes que el cuerpo te arde después de una quemadura de sol, tómate tu tiempo para refrescarse. Dúchate o báñate con agua fría para ayudar a mitigar la molestia y evitar que aumente la temperatura corporal. Evita las toallitas de tela, ya que pueden sentirse como una lija áspera que te raspa la piel. Si puedes, no uses jabón; algunos limpiadores fuertes y las barras de jabón o gel de baño con fragancia pueden empeorar la piel que ya está irritada.

No te quedes demasiado tiempo en la bañera.
Si se remoja demasiado, lo más probable es que la piel se ponga más seca y que se irrite más. Recuerda: la piel reseca provoca comezón y rascarse una quemadura de sol causa dolor.

Si no puedes tomar de inmediato un baño o una ducha fría, trata de rociarse la piel con agua fría o de aplicarse compresas frías.

Relájate
Dependiendo del lugar y la gravedad de la quemadura de sol, trata de evitar la ropa ajustada. Los tirantes de tu traje de baño, la pretina del pantalón e, incluso, el cuello de su blusa pueden causar irritación. Por lo tanto, tan pronto como puedas, quítate la ropa para evitar todo rozamiento innecesario sobre la piel quemada por el sol. Si puedes estar sin ropa, hazlo. Si no es posible, cúbrete con ropa holgada y ligera para evitar el dolor.

Utiliza anti-irritante
No hay nada que sustituya a un auténtico producto anti-irritante. Busca algún producto que entre sus indicaciones incluya tratamiento para quemaduras de sol o piel irritada. Estos productos están formulados para aliviar los síntomas de las quemaduras de sol. Las quemaduras de sol son una condición médica que deben tratarse de manera adecuada.

Mantente hidratado
Cuando tienes la piel demasiado quemada, la humedad para funcionar también disminuye. Durante este tiempo tienes que reponer el agua del cuerpo. Cuando tu cuerpo está hidratado, te ayudará a aliviar las quemaduras de sol y a sanar más rápido. Por lo tanto, consume agua. También es una buena oportunidad para nutrir e hidratar la superficie de la piel y evitar que se reseque, que se ponga más irritada y con comezón.

Controla el dolor
Con la mayoría de las quemaduras de sol hay dolor e inflamación. Tomar un analgésico de venta libre como ibuprofeno, aspirina o acetaminofén, definitivamente puede ayudar con las molestias. Tome siempre los medicamentos según las instrucciones (y de acuerdo con las recomendaciones de tu médico), y deje de tomarlos si se presenta algún problema.

Y para sus próximas vacaciones ten en cuenta estos consejos para la protección solar:

• Siempre aplica protección solar, cualquiera que sea la temporada.
• Al comprar un protector solar, busca siempre uno que ofrezca “protección de amplio espectro” para protegerse contra los rayos UVA y UVB.
• La cantidad apropiada de protector solar para el cuerpo es de 1 oz. (o 30 ml) que es lo suficiente para llenar una copita pequeña. Y necesitas una cucharadita (5 gramos) de protector solar para la cara.
• Aplica protector solar por lo menos de 15 a 20 minutos antes de salir al sol. Si la piel está roja por los rayos solares, el daño ya está hecho.
• Es muy importante proteger las áreas de la piel expuestas al sol, incluyendo las orejas y las zonas calvas de la cabeza.
• Usa ropa que le proteja como camisetas de manga larga, pantalones largos y gorras.
• Utiliza gafas de sol que ofrezcan protección contra los rayos UVA y UVB. No solo puede quemarse los párpados, sino que exponerse a los rayos UVB puede producir cataratas.
• No pienses que estás protegido cuando estás dentro del carro o mirando a través de una ventana. Los rayos solares pueden penetrar el vidrio. Entonces protégete, aunque no estés directamente bajo los rayos solares.
• Crea el hábito de reaplicar protector solar cada dos horas o después de nadar o sudar.
• Mantente fuera del sol durante las horas más calientes del día, y busca las áreas con sombra la mayor cantidad de veces posible.
• Si tienes que broncearte, utiliza un autobronceador. (Pero recuerda también usar protector solar).

El sol es algo maravilloso que todos pueden disfrutar, pero es muy claro que exponerse al sol sin protección es una de las principales causas del envejecimiento y del cáncer de piel. Por eso, hay que protegerse todos los días y especialmente en vacaciones para asegurar una piel saludable.