Cerca de 13 mil cremaciones al año tienen en jaque a mas de 160 mil bogotanos


En 2015 el Distrito invirtió $1.600 millones de pesos para reemplazar los 5 hornos crematorios que funcionan en los Cementerios de Chapinero y del Sur, los cuales se encontraban en lamentable estado de obsolecencia. Sin embargo, inconcebiblemente estos nuevos hornos en vez de contribuir al cuidado del medio ambiente y al mejoramiento de la salud y la calidad de vida de los habitantes de su área de influencia, han incrementado las emisiones de material particulado y contaminantes tóxicos a la atmósfera, agravando la ya precaria situación de más de 160 mil bogotanos”, denunció el concejal Jairo Cardozo Salazar del Partido Político MIRA, quien solicitó a los Órganos de Control, Personería y Contraloría, iniciar las investigaciones correspondientes para determinar las responsabilidades a que haya lugar por eventuales irregularidades en esta contratación.

“Según resultados de las pruebas isocinéticas, elaborado por la Secretaría de Ambiente, encontramos que en el cementerio de Chapinero la emisión de partículas suspendidas para el año 2017 se incrementó en 46.9%, el CO en 204.7%, el Benzo (a) y Divenzo en 198.9%; y en el Cementerio del Sur la emisión de partículas suspendidas se incrementó en un 52.6% mientras que el CO se aumentó en un 408.3%”, sostuvo el Concejal Cardozo.

El Cabildante, además, dijo que en Bogotá entre los años 2012 a 2017 se cremaron 48 mil cadáveres y 29 mil restos humanos, lo que en promedio suma cerca de 13 mil cremaciones por año, emitiendose a la atmósfera 116 mil gramos de mercurio y 3.885 gramos de plomo y cadmio, contaminantes bioacumulables que generan riesgo potencial para la salud humana.

“Solicitamos a la Secretaría de Salud actualizar el Estudio Epidemiológico en el área de influencia del Cementerio de Cahpinero, y se realice dicho estudio en el área de influencia del Cementerio del Sur. También Solicitamos a la Secretaría Distrital de Planeación, que en el nuevo POT se incluya el traslado de los hornos crematorios a lugares rurales, distantes como mínimo 500 mts, de los centros poblados, obedeciendo a las recomendaciones de los estándares internacionales para este tipo de actividades. Además, pedimos efectuar la medición de mercurio, cadmio y plomo en las emisiones de fuentes fijas en Bogotá, y se garantice que los hornos crematorios cuenten con tecnologías de punta que incluyan mecanismos para filtraje de mercurio y otros gases tóxicos, de tal manera que las emisiones sean limpias”, finalizó el cabildante.