Distrito les facilitará el acceso a los peatones que recorren el Parque de Usaquén y sus zonas aledañas



Con el propósito de recuperar el espacio público, de impulsar el valor cultural que tiene la zona de Usaquén y de mejorar la seguridad vial en el Centro Fundacional de esa localidad, el gobierno de Enrique Peñalosa trabaja para mejorar el entorno de su plaza principal. Para ello, está realizando intervenciones para pacificar el tránsito que buscan restringir la circulación de vehículos, reducir la velocidad de los que transiten en la zona, mitigar el conflicto que se presenta entre los distintos actores viales y darle un mayor protagonismo al peatón.

En su primera fase, este piloto de proyecto de pacificación, se llevará a cabo del 29 de noviembre de 2017 hasta al 8 de enero de 2018, período en el cual existirá una zona vehicular restringida en las calles que llegan al parque de Usaquén (identificadas en el mapa en color azul).

La segunda fase será desde el 7 diciembre, hasta el 31 de diciembre de 2017, y debido a la afluencia de visitantes por la iluminación navideña, la zona vehicular restringida se ampliará a las calles que conforman el centro fundacional de Usaquén (señaladas en el mapa con color violeta).

Otro de los objetivos del proyecto es la recuperación del espacio público para lo cual se busca que los conductores no estacionen sus vehículos en el borde de la vía, sino que utilicen la oferta de parqueaderos que operan en la zona (14 establecimientos con más de tres mil cupos para vehículos y 137 cupos para bicicletas).

Mapa de restricciones a vehículos en la plaza fundacional de Usaquén y zonas aledañas

Los residentes y comerciantes del sector contarán con una tarjeta de identificación que les permitirá ingresar y salir en sus vehículos sin complicaciones. Esta tarjeta es entregada a los interesados en la Alcaldía Local de Usaquén en el Centro Local de Movilidad.

Como complemento a lo anunciado, la Secretaría Distrital de Movilidad adelanta un trabajo conjunto con los comerciantes del sector y sus proveedores para establecer mejores prácticas de cargue y descargue de mercancías. Con ello se pretende reducir la circulación de vehículos de carga de grandes dimensiones en la zona, y promover el uso de vehículos no convencionales para la distribución de mercancías en la última milla (como se le conoce al último tramo del recorrido) de las entregas