¿Por qué es mejor ser voluntario en la implementación de la factura electrónica?


Las empresas colombianas están esperando que la DIAN emita el listado de las primeras compañías que serán obligadas a facturar electrónicamente antes del 1 de enero de 2019, omitiendo las ventajas y grandes beneficios que trae consigo la facturación electrónica, como es el caso del ahorro en distribución e impresión, eliminación de errores en los documentos, disminución del ciclo de cobranza, la conciliación de pagos y evitar la pérdida de dinero.

Al referirse a los ahorros que tendrán las empresas, Hartmut Bock presidente de Stupendo, indicó que la impresión y distribución del documento en Colombia hoy en día puede costar 750 pesos por unidad y una factura electrónica cuesta entre 150 a 300 pesos, valor que incluye distribución y archivo, siendo este un proceso más económico que brinda un ahorro significativo y una razón de peso para ser voluntario de cara a la emisión de factura electrónica.

Bock, señala que, pese a que tan solo el 2% de los grandes contribuyentes del país ya facturan electrónicamente, el panorama en Colombia es óptimo por las normativas por parte de la DIAN y la reforma tributaria, que abren el camino para que las empresas implementen la facturación electrónica. Nosotros hacemos un llamado a que más empresas den ese paso de manera voluntaria, con el fin de optimizar los tiempos en la implementación y antes de que se convierta en un requerimiento obligatorio.

De igual manera un avance significativo para el experto en esta recta final frente a la factura electrónica es la selección y aval de los proveedores por la DIAN, que hasta el momento son 28. “Nosotros estamos autorizados por la DIAN y trabajamos en este negocio desde 2013; actualmente procesamos cerca de 20 millones de transacciones mensuales, una de nuestras diferencias es que ofrecemos bastantes funciones adicionales como la automatización de cobranzas o automatización y edición por ciclos de emisión, todo por el mismo precio” indicó Bock